Diario de a bordo: Rayadas de padre

Estimado Capitán:

Todos los padres normales tenemos nuestras preocupaciones más o menos justificadas. Estas son las mías.

  1. Que no coman basura: Bastante he comido yo en mi vida. A veces creo que solo con el azúcar que pude engullir en un solo año de EGB se podría abastecer a un pequeño pueblo panameño. En aquella época llevaba azúcar hasta la sal. Y resulta que ahora van los expertos y nos sueltan que es malísimo. Que uno no se puede exceder. Joder. Yo medía el Cola-Cao en dunas. Y hoy en día si vas al supermercado estás rodeado de esa mierda blanca. ¡Qué exagerado eres! ¡Y una mierda dulce para ti! Creo que hay que inculcarle buenos hábitos a los críos y por eso he cambiado (al menos públicamente) los productos por alimentos. Y con la coña he bajado diez kilos. Aquí os dejo un artículo sobre por ejemplo, las putas galletas que al parecer dárselas a tu hijo es como rebozarlo en heroína. Pero a continuación te sale el Instituto de la Galleta (sí, existe) y te dice que no, que las galletas son cojonudas. Me imagino a Triqui presidiendo la sesión. Os dejo dos artículos y ya vosotros decidís:

Artículo de hoy de El País. (Muy interesante)

Artículo de El Mundo. (Muy cañero) «No hay ni una galleta sana»

Artículo del Instituto de la Galleta (Qué va a decir el puto Triqui)

Presidente del Instituto de la Galleta en el recreo de la reunión previa al Informe de la Galleta 2019.

2. Las peleas

Parece ser que las peleas están a la orden del día. Ahora son pequeños y pelean «de broma». Aquí entono el mea culpa. Por burro. Por ponerles a Spiderman y compañía. Padres que estáis empezando en esto: No lo hagáis. Que si yo soy Hulk, que si yo soy Lobezno, y seamos sinceros los superhéroes molan, la mayoría son buenos estudiantes que por haberla cagado en este o ese experimento tienen poderes, pero en vez de integrales para solucionar sus problemas se coses a hostias unos con otros y ellos juegan a eso. Aún así, mi deber es decirles que eso no se hace. Y no me cansaré de decirlo. No se pelea. Y punto. Lo van entendiendo. Hoy vamos a ver Thor. Ya he escondido todos los martillos de casa y todos los objetos con forma de falo. Que son muchos y no sé por qué.

Esta tarde les he comprado dos pistolas de juguete. Soy subnormal. Fue un momento de debilidad. Pensé:«Venga pues si les hace ilusión le pillo estas de sheriff. Al fin y al cabo yo también jugaba a indios y vaqueros y salí más o menos normal». Hostia la que me liaron por la calle. Atracaron hasta el Mercadona. Se disparaban, hacían el muerto, montaron un fuerte en el parque…Solo les faltaba gritar ¡Viva Honduras!

Bueno en fin, que esas Capitán, son cosas que raya bastante, pero bueno en eso estamos. Supongo que cada uno tendrá sus rayadas.

Un abrazo.

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