Paternidad a Carcajadas: Repostería y bricolaje

Estimado Capitán:

Aquí seguimos aguantando, Capitán, en la antesala de la nueva normalidad, sea lo que sea lo que eso quiera decir. Los lechones están bien, la verdad es que se han portado genial en lo que va de crisis. Pero hoy no quiero hablarle de los lechones hoy la protagonista es Ovugirl. Desde que esta movida ha empezado le ha dado por restaurar, pintar, lijar, taladrar etc. Es como vivir con el presentador de Bricomanía.

A veces, me despierto en medio de la noche y me cuesta llegar al baño de lo cambiada que está la casa. Hoy, por ejemplo, se ha puesto a pintar la puertas de blanco. He descubierto palabras como imprimación, que a mí me suena a algo que se le debiera hacer al ganado y no a una puerta, pero sí, existe. Lleva todo el día imprimando, dale que te pego. Cualquier día me despierto con el culo alicatado.

Además. como hay tiempo, le ha dado por la repostería algo de lo que ni yo ni los niños nos vamos a quejar. Eso sí, si esto dura mucho más, entra dentro de lo posible que podamos tirarnos rodando por las escaleras.

Esta semana ha hecho bizcocho y donuts. Manteca a tope que es lo que le gusta al ser humano. De todas formas; Capitán, creo que esto de la repostería casera es un fenómeno global. El otro día el carnicero me contó que multiplicó las ventas de manteca por ocho. Los que sobrevivamos al coronavirus moriremos de infarto. Felices y obesos. Menos mal que mañana podemos empezar a correr, para bajar los excesos de estos días.

Bueno, Capitán le dejo que vamos a ver una película con los niños. A ver si encuentro la habitación.

Se está procesando…
¡Bien! Ya estás en la lista.

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